Es probable que la Navidad de este año sea algo diferente para todas las personas. Las fiestas pueden ser extrañas por la situación que estamos viviendo desde que comenzó una vorágine para la que, me arriesgo a decir que ningunx, estábamos preparadxs. Este año no tendrán lugar algunos eventos que anteriormente eran lo que sabíamos que iba a ocurrir, cambiarán lo que eran nuestros planes por las restricciones para viajar, reunirnos con amigxs y familiares, etc. Este final de año, probablemente, también sea bastante diferente.

Por ello, quizá este año más que nunca, es importante planificar en la medida de lo posible para evitar sentirnos abrumadxs. No podemos elegir cuándo llegan las fiestas navideñas, pero sí podemos ayudarnos a nosotrxs mismxs y a las demás personas a pasarlas lo mejor posible.

Tengamos expectativas realistas sobre lo que podemos esperar. Es fundamental no compararse con otras personas. Tal vez, anteriormente, pudiésemos pensar en una Navidad perfecta, aunque la perfección no existe; este año concéntrate en una o dos cosas que son importantes para ti en estas fiestas y comprométete a tener una época festiva más tranquila. Por tu seguridad, por la de tus personas queridas, por la de todxs.

Reflexiona sobre aquello que has aprendido en 2020. Después de un año especialmente duro para la mayoría, acéptate a ti mismx y el lugar en el que te encuentras. Haber llegado hasta aquí ya tiene mérito.

Muestra compasión por ti mismx y por lxs demás cada día prestando atención a la frecuencia con la que te criticas a ti mismx y a las demás personas. Si observas que hay un nivel alto de (auto-)crítica, comprométete con focalizar hacia la bondad y la (auto-)compasión. ¿Qué podrías hacer durante todos los días de las fiestas navideñas que sea un acto de cuidado o de autocompasión? A veces tenemos expectativas poco realistas con nosotrxs mismxs, llegando a establecer metas o estándares muy altos en los que no hay margen de error. Intenta dejar a un lado el perfeccionismo y piensa en qué necesitas. Cuidarse es un acto de responsabilidad y respeto hacia unx mismx.

Evita insistir en lo que no puedes controlar y concéntrate en gestionar aquello que sí puedes. Si te sientes ansiosx, hacer un balance de aquello por lo que está agradecido puede que no sea lo primero que te venga a la mente. Pero diversas investigaciones muestran que escribir un diario de gratitud puede ayudarte a mejorar tu salud mental. Escribe todo aquello por lo que estás agradecidx, escribe o que sientes.

Busca alternativas para conectarte con tus amigxs, personas allegadas y familiares. A medida que las familias cambian y crecen, las tradiciones y los rituales a menudo también cambian. Si no puedes estar con tu familia o con algunas personas con las que desearías compartir estas fechas, busca nuevas formas de celebrar juntxs. Este año nos hemos convertido en expertxs en compartir momentos y conectarnos con las personas importantes en nuestra vida. Aunque los planes navideños pueden ser muy diferentes este año, aún podemos encontrar formas de celebrar.

Laura Rodríguez – Mondragón
Psicóloga en Nara Psicología

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