Durante estos días, estar recibiendo información constante sobre lo que está ocurriendo es suficiente para preocuparnos a cualquiera de nosotras y nosotros. Además, esto puede ser un desafío mayor para las personas que vivían con problemas de ansiedad día a día previamente.

Dada la situación, en la que todas las personas debemos mantenernos aisladas, es muy importante cuidarse, ya que mantener un buen bienestar psicológico es tan crucial como mantener el bienestar físico.

Para aquellas personas que experimentan problemas de ansiedad, como claustrofobia, agorafobia y trastorno de pánico, algunas de las posibles estrategias de manejo que se están proponiendo con relación a la situación actual respecto al coronavirus, podrían dar lugar a desafíos específicos y pensamientos de «sentirse atrapadas». Además, aquellas personas con ansiedad o trastorno obsesivo compulsivo (TOC) también pueden experimentar un aumento de los pensamientos y obsesiones.

Todas las personas tememos encontrarnos ‘fuera de control’ y resulta complejo poder tolerar la incertidumbre. Estas son características comunes de muchos trastornos de ansiedad y, por lo tanto, es lógico que las personas con ansiedad preexistente ahora experimenten una exacerbación de su ansiedad como resultado de la situación actual.

Las emociones y sensaciones que tenemos son normales en una situación que no es normal y nos produce miedo, agobio e inseguridad.

Aquí hay algunas sugerencias que pueden ayudarnos a sobrellevar las espirales de pensamientos negativos en este momento.

1) Replanteemos el “Estoy atrapada o atrapado” por “Ahora puedo concentrarme en mi hogar y en mí misma o mismo”: en este momento, intenta pensar en que la obligación de trabajar desde casa puede ser una oportunidad para reenfocar tu atención de lo externo a lo interno. Hacer una cosa productiva al día puede ayudar a tener una actitud más positiva. Puede ser el momento de realizar diversas tareas, reorganizar o crear algo que hace tiempo que te gustaría hacer. Acercarte a este momento con una mentalidad de sentirte atrapada o atrapado puede ser más estresante. Esta puede ser la oportunidad de reducir la velocidad y concentrarte en ti misma o ti mismo.

2) Mantente lo más cerca posible de tu rutina habitual: intenta mantener una estructura lo más similar posible a los días previos a la cuarentena. Para aquellas personas con hijas o hijos, seguir una rutina estructurada puede ser más sencillo (e intenso con todas las tareas que hay que realizar); sin embargo, mientras trabajamos desde casa, podría ser tentador caer en una vida más letárgica, lo que podría conducir a algunos pensamientos negativos. Trata de despertarte e ir a la cama a la misma hora, aliméntate, dúchate, trata de adaptar rutinas de ejercicio a la situación actual (hay muchísimas opciones a través de tutoriales). Llevar a cabo con su rutina normal no solo te mantendrá activa o activo, sino que te ayudará a mantener una actitud más positiva y será más fácil reajustarse al mundo exterior cuando llegue el momento de volver a las rutinas normales.

3) Evita obsesionarte con las noticias infinitas: trabajar desde casa y no tener opción de realizar actividades sociales da mucho tiempo para obsesionarnos con la información. Elige sitios web con información fiable y trata de ver noticias durante un tiempo limitado cada día (tal vez dos periodos de 30 minutos sería suficiente para tener información). Aprovecha para ver películas, series, leer, escuchar música o algún podcast de temas que te interesen, realiza algún curso online…

4) Un lugar caótico puede conducir a una mente caótica: con toda la incertidumbre que vivimos estos días “fuera”, es positivo mantener el espacio interior organizado, predecible y limpio. Establecer los lugares de la casa en los que realizarás las actividades diarias puede ser útil para organizar tu día. Por ejemplo, intenta no comer en la cama o trabajar en el sofá. Haz como antes, come en la mesa de la cocina y trabaja en tu escritorio. No tener límites puede complicar tu rutina y puede hacer que el día parezca muy largo. Intenta mantener tu espacio ordenado, de forma que sientas comodidad al estar en el.

5) Comienza un nuevo ritual: con esta nueva rutina, ¿por qué no hacer algo especial durante estos días? Por ejemplo, quizá puedes comenzar un diario para anotar pensamientos y sentimientos para reflexionar más tarde. Puedes hablar con familiares, amigas o amigos de forma más habitual a través del teléfono o de videollamada; o comienza un cuadro o un dibujo al que vayas agregando nuevos detalles cada día. Tener algo especial durante este tiempo te ayudará a mirar hacia delante.

6) Utiliza las opciones online o vía telefónica para hablar con profesionales si tu ansiedad aumenta o sientes que no sabes cómo gestionarla. Recuerda que todas y todos necesitamos ayuda en ocasiones y es algo completamente válido.

Sé compasiva o compasivo contigo. Estás haciendo tu parte para «aplanar la curva» y esto puede darte fortaleza para combatir la situación estresante que está experimentando todo el mundo.

Finalmente, es importante tratar de no entrar en la espiral del pánico; intenta ver las cosas de manera objetiva, mantente en contacto con las personas a las que importas y te importan.

Recuerda que esto también pasará.
Laura Rodríguez-Mondragón
Psicóloga de Nara Psicología
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